Frente a la caída de ventas y la falta de oportunidades, el edil planteó que la obra pública se ejecute con empleados del municipio y compras en los corralones y talleres de la ciudad.
En un momento crítico donde el comercio de Totoras siente el impacto de las persianas bajas, las ventas caídas y la falta de oportunidades de trabajo preocupa a decenas de familias, la gestión de los recursos públicos exige carácter, visión clara y capacidad de respuesta.
Frente a este panorama alicaído, el edil José Manuel Pascual tomó la iniciativa con una propuesta concreta para reordenar las prioridades del Estado municipal, defender el bolsillo del contribuyente y encender el motor del consumo interno en la ciudad.
A través de un proyecto clave impulsado en el Cuerpo Legislativo, el edil plantea que la obra pública deje de ser un negocio contratado afuera y pase a ser una herramienta directa de desarrollo local: exigiendo no tercerizar las tareas y garantizar que cada obra en las calles de Totoras se realice por administración municipal directa con mano de obra propia y comprando los materiales en los corralones, talleres y comercios locales.
Cuidar el esfuerzo del contribuyente con gestión eficiente
Con una postura firme y la determinación de quien conoce en detalle la dinámica operativa del Estado, Pascual remarcó la necesidad de administrar con austeridad republicana y máximo rigor presupuestario:
“El vecino que hace el esfuerzo gigantesco de pagar sus tasas en este contexto merece que su dinero sea administrado con un respeto absoluto. No estamos para malgastar ni para regalar el margen de ganancia a empresas de afuera. Cuando el municipio ejecuta sus propias obras con sus maquinarias y su personal, los costos bajan, los recursos rinden el doble y logramos más calles pavimentadas, más cordón cuneta y mejores servicios por el mismo dinero”, afirmó José Manuel Pascual.
Defender el trabajo de Totoras y reactivar el comercio del pueblo
El proyecto apunta directo al corazón de la crisis económica local: frenar la fuga de capitales públicos y garantizar que la inversión se quede en la economía cotidiana del ciudadano de a pie.
“Caminar Totoras, hablar cara a cara con el comerciante, con el trabajador municipal y con el vecino del barrio me confirma todos los días lo mismo: la gente no pide milagros, pide trabajo, equidad y que las oportunidades se queden acá. Es inadmisible ver obras tercerizadas mientras a nuestros trabajadores se les frena el ingreso con horas extras recortadas y mientras nuestros comercios hacen malabares para mantener abiertas sus puertas”, enfatizó el edil.
En esa misma línea, el dirigente subrayó la importancia estratégica de priorizar al proveedor de la ciudad:
“Cada peso que el municipio le compra al corralón o al taller de Totoras es un peso que se convierte en salarios, en compras de almacén y en circulación dentro de nuestra propia ciudad. El Estado tiene que asumir un rol activo, ponerse al frente de los problemas, ordenar la casa y ser el principal impulsor del crecimiento de Totoras. Sabemos del potencial de nuestra gente; solo hace falta la decisión de hacer valer lo nuestro”.
Orden, transparencia y una visión clara de futuro
La iniciativa impulsada por Pascual contempla además exigir al Ejecutivo estrictos mecanismos de control, transparencia semestral y fundamentaciones técnicas justificadas ante cualquier intento de contratación externa.
Con este paso, se consolida una forma de hacer política basada en el territorio, la presencia permanente en cada barrio, la capacidad de resolver con firmeza las urgencias del presente y el proyecto de una Totoras ordenada, pujante y con un liderazgo capaz de transformar el esfuerzo de sus vecinos en progreso real para todos.