La crisis que atraviesa Lácteos Verónica sumó un nuevo capítulo en las últimas horas con la presentación del primer reclamo judicial por salarios impagos por parte de un trabajador de la empresa.
El planteo fue presentado en la justicia laboral de Rafaela, mediante un procedimiento declarativo abreviado, y reclama más de 10 millones de pesos correspondientes a haberes adeudados de diciembre, enero y febrero, además del pago del aguinaldo.
Uno de los aspectos más particulares del caso es que el trabajador no se considera despedido ni busca romper el vínculo laboral, sino que reclama judicialmente el pago de los salarios mientras mantiene vigente su relación con la empresa.
Según trascendió, la demanda fue presentada luego de la correspondiente intimación a la firma, aunque hasta el momento la empresa aún no fue formalmente notificada de la acción judicial.
Una crisis que sigue escalando
El conflicto en la compañía santafesina se viene profundizando desde hace varios meses. Trabajadores denuncian atrasos salariales que ya superan los 90 días, situación que derivó en protestas y manifestaciones en las tres plantas que la empresa posee en la provincia de Santa Fe.
Uno de los últimos episodios de tensión se produjo tras el envío de telegramas por parte de la empresa, en los que se comunicaba una reducción de la jornada laboral y, en consecuencia, de los salarios.
La medida fue interpretada por los trabajadores como una señal de agravamiento de la crisis y provocó nuevas protestas, incluso con quema de cubiertas en distintos puntos vinculados a las plantas de la firma.
Desde el sector gremial advirtieron sobre un posible vaciamiento de la empresa, mientras que desde la compañía reconocen atravesar una “notoria crisis”, aunque sin brindar mayores precisiones sobre un eventual plan de salida.
En este contexto, una audiencia reciente entre representantes sindicales y directivos finalizó sin acuerdo, lo que profundiza la incertidumbre entre los trabajadores.
Actualmente, se estima que alrededor de 700 empleados se ven afectados por la situación.
Hasta el momento no se registran presentaciones en la justicia civil vinculadas a un concurso preventivo o pedido de quiebra, aunque la falta de definiciones mantiene en alerta al sector.
El avance de este primer reclamo judicial podría abrir la puerta a nuevas presentaciones en los tribunales laborales si la situación no encuentra una pronta solución.
Mientras tanto, el objetivo de los trabajadores sigue siendo claro: cobrar los salarios adeudados y preservar sus fuentes de trabajo.