José Manuel Pascual no se limita a señalar problemas: los ordena, los enfrenta y propone soluciones concretas. En esa línea, impulsa un relevamiento integral del estado de postes, tendidos eléctricos, telefónicos, de internet y columnas de alumbrado público en toda la ciudad, como punto de partida para una transformación profunda de la infraestructura urbana.
La iniciativa nace del contacto directo con los vecinos, pero va más allá del reclamo: plantea una visión de ciudad donde los servicios esenciales funcionen con previsibilidad, seguridad y planificación.
«Ordenar no es una opción, es una decisión. No se puede construir futuro sobre estructuras deterioradas que ponen en riesgo a la gente”, sostuvo Pascual.
Gestión con mirada estratégica
El proyecto aprobado establece un diagnóstico completo del ejido urbano y fija un camino claro: identificar riesgos, exigir respuestas a las empresas y asumir desde el Estado el rol que corresponde.
Pero el eje no es solo técnico. Es político.
Pascual plantea un modelo de gestión donde el Municipio deja de reaccionar y empieza a anticiparse, ejerciendo el control del espacio público y garantizando que cada actor cumpla su función.
“Gobernar es hacerse cargo. Es ordenar, controlar y hacer que las cosas sucedan”, remarcó.Más que infraestructura: calidad de vidaDetrás de cada poste en mal estado, Pascual ve algo más que un problema técnico: ve una familia en riesgo, un vecino con miedo cada vez que se desata una tormenta, una ciudad que no termina de despegar.“Esto es seguridad, es tranquilidad, es calidad de vida. Y también es cuidar los recursos, porque prevenir siempre es más inteligente que reparar”, afirmó.Salir del estancamientoLa propuesta fija plazos concretos —30 días para un informe detallado—, pero también marca un rumbo más amplio: dejar atrás la inercia.Pascual lo plantea sin rodeos: Totoras no puede seguir funcionando con lógica de parche.“Hay un techo en la forma en que se viene gestionando la ciudad. Y ese techo hay que romperlo. Totoras puede más”, expresó. Una ciudad que avanza Su mirada apunta a una Totoras ordenada, segura y preparada para crecer, donde la infraestructura acompañe el desarrollo y no sea un límite.“Salir del estancamiento es animarse a transformar. Es tener decisión política para cambiar lo que no funciona y construir lo que viene”, concluyó.Desde su espacio lo sintetizan con claridad: no se trata solo de escuchar al vecino, sino de convertir cada demanda en una política concreta.Porque gestionar, para Pascual, es justamente eso: hacer que las cosas pasen.