El Consejo Directivo confirmó la suspensión momentánea del campeonato de Primera División luego de que el Club Atlético Belgrano de Serodino formalizara su decisión de apelar ante el Consejo Federal del Fútbol Argentino el polémico fallo del Tribunal de Disciplina.
El conflicto, que ahora se traslada a los escritorios nacionales, tiene su origen en el partido disputado el pasado 10 de abril. En aquel encuentro, el Club Atlético Provincial de Salto Grande presentó una protesta alegando que Belgrano incurrió en una sustitución indebida. Según la denuncia, el equipo de Serodino realizó cinco cambios utilizando cuatro ventanas de interrupción, excediendo lo que permite el reglamento actual.
A pesar de que el árbitro de ese cotejo, Germán Cardozo, asumió la responsabilidad del error administrativo en su informe oficial, el Tribunal local dictaminó que la responsabilidad última de cumplir con la normativa recae sobre el cuerpo técnico. Como consecuencia, se le otorgaron los puntos a Provincial, una decisión que modificó drásticamente la tabla de posiciones y la clasificación a la fase final de la Zona A.
Ante lo que consideran una injusticia, desde la dirigencia del «León» de Serodino decidieron recurrir a una instancia superior. El argumento de Belgrano sostiene que la irregularidad fue producto de una desatención de la terna arbitral y no de una intención deliberada de obtener ventaja deportiva.
La consecuencia inmediata de este movimiento legal es el freno absoluto de la actividad. La Liga decidió interrumpir el certamen justo antes del inicio de los cruces de eliminación directa del Torneo Apertura. De esta manera, el fútbol mayor entra en un «impasse» por tiempo indeterminado, a la espera de que el Consejo Federal emita una resolución definitiva que determine quién se queda con los puntos y cómo se rearmará el cuadro de play-offs.