La situación de la empresa Lácteos Verónica volvió a agravarse en las últimas horas luego de que, según denunció el gremio, la firma incumpliera nuevamente el acuerdo salarial alcanzado con los trabajadores. El conflicto podría derivar otra vez en la paralización total de sus tres plantas industriales y dejaría a más de 600 empleados sin cobrar la totalidad de los haberes adeudados en vísperas de Navidad.
La semana pasada, las plantas de la empresa habían quedado paralizadas tras el incumplimiento de un cronograma de pagos acordado con la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra). Luego de que el miércoles la firma abonara lo comprometido, la retención de tareas fue levantada. Sin embargo, en las últimas horas, la empresa volvió a incumplir el acuerdo, ya que solo depositó el 50% del monto pautado.
De esta manera, más de 600 trabajadores deberán pasar las fiestas sin percibir el total de los sueldos adeudados, pese a que la empresa se había comprometido a realizar pagos semanales de un millón de pesos por empleado para saldar la deuda acumulada.
Una empresa histórica en crisis
Lácteos Verónica fue fundada en 1923 y lleva el nombre del pueblo donde nació. Se estableció en la provincia de Santa Fe hace más de 65 años y pertenece a la familia española Espiñeira. Durante la pandemia alcanzó récords de venta, pero desde hace más de dos años atraviesa una profunda crisis financiera que la llevó a solicitar un Procedimiento Preventivo de Crisis.
La compañía produce leche envasada, leche en polvo, cremas, quesos y dulces, entre otros productos, y cuenta con tres plantas industriales ubicadas en Suardi, Lehmann y Clason, esta última muy cerca de Totoras. En su momento llegó a emplear a unos 700 trabajadores, aunque hoy continúan en actividad poco más de 600, tras el cierre de varios centros de distribución.
Según datos del sector, la empresa acumula cheques rechazados por más de 10.900 millones de pesos y mantiene deudas cercanas a los 60 millones de dólares con productores tamberos. La falta de insumos y de materia prima impide una producción normal, lo que profundiza el impacto en trabajadores, proveedores, transportistas y en las comunidades donde opera.
Incertidumbre y temor por el futuro
Un trabajador de la empresa expresó en declaraciones a BAENegocios.com que el panorama es “más que complicado”. “Hoy tenían que hacernos un pago parcial de un millón de pesos y no se hizo. Se depositó la mitad y las plantas están prácticamente paradas. Solo la planta de Lehmann está trabajando a fason, y con lo que se recauda se paga parte de la deuda con los trabajadores”, explicó.
Además, advirtió que el contrato a fason vence el próximo 8 de enero y que existe un fuerte temor a que no sea renovado. “Después del 8 de enero el panorama es muy feo. No hay producción y la fábrica está prácticamente vacía. Cuando el fason se corte quedaremos a la deriva. Somos 600 familias aguantando”, señaló.
A pocas horas de la Navidad, los trabajadores volverían a convocarse para definir nuevas medidas de fuerza, en un contexto que se agrava con el correr de los días y que deja a cientos de familias sin certezas sobre su futuro inmediato.