La obra del desvío Giardino alcanzó uno de sus avances más importantes con la colocación de las cinco vigas principales del nuevo puente. El senador Hugo Rasetto destacó la magnitud del operativo y el impacto que tendrá la conexión para el tránsito y la producción regional.
El proyecto del desvío Giardino dio un paso clave con el montaje de las cinco vigas principales del nuevo puente sobre el río Carcarañá, una estructura que permitirá conectar de manera directa a Oliveros y Timbúes.
La obra es considerada estratégica para la región, ya que permitirá mejorar la circulación entre los departamentos Iriondo y San Lorenzo, además de aportar una nueva alternativa para el intenso tránsito vinculado con la actividad productiva y portuaria.
El montaje de las vigas requirió un importante despliegue técnico y logístico. Según detalló el senador provincial Hugo Jesús Rasetto, para concretar esta etapa fue necesario utilizar una grúa de grandes dimensiones proveniente de la ciudad de Campana, que debió ser trasladada desarmada hasta la zona en 24 camiones.
Las cinco estructuras fueron colocadas atravesando el cauce del río en un solo tramo y conforman una de las partes fundamentales del futuro puente.
Rasetto destacó que el avance permite comenzar a dimensionar una obra esperada durante años y remarcó especialmente su importancia para mejorar la seguridad vial y acompañar el desarrollo productivo de la región.
Una vez finalizado, el nuevo puente y la traza del desvío Giardino permitirán reordenar parte del tránsito pesado que se dirige hacia la zona portuaria, agilizar la logística y reducir la circulación de vehículos de gran porte por sectores urbanos.
Con la colocación de las vigas principales, el proyecto alcanza así uno de sus hitos más visibles y avanza hacia la concreción de una conexión considerada clave para Oliveros, Timbúes y toda la región.